OrigenAntes de los números, la reputación
Durante buena parte del siglo XIX, prestar a alguien que no conocías era un salto al vacío. En Estados Unidos surgieron agencias de informes mercantiles que reunían, mediante corresponsales locales, opiniones sobre la «solvencia y carácter» de comerciantes. Eran informes cualitativos, muchas veces cargados de prejuicios, escritos a mano en enormes libros de registro.
Con la expansión del crédito al consumo aparecieron las agencias dedicadas a personas. Una de las más conocidas, la Retail Credit Company, fue fundada en Atlanta en 1899 por los hermanos Cator y Guy Woolford; décadas después adoptaría el nombre Equifax. Su materia prima seguía siendo la misma: fichas con información sobre cómo pagaba cada persona.
Contexto históricoDe la ficha al modelo estadístico
En 1956 el ingeniero Bill Fair y el matemático Earl Isaac fundaron en California una consultora que proponía algo distinto: usar estadística para predecir la probabilidad de impago a partir de datos objetivos. Durante décadas vendieron modelos «a medida» a prestamistas concretos.
En 1970 el Congreso estadounidense aprobó la Fair Credit Reporting Act, que reguló por primera vez qué podían almacenar las agencias, durante cuánto tiempo y el derecho de las personas a conocer y corregir su expediente. Ese marco empujó al sector hacia datos verificables y comparables.
En 1989 la empresa de Fair e Isaac lanzó un puntaje de uso general, calculado con los datos de las grandes agencias, en una escala que suele ir de 300 a 850. Ese número —el famoso «score»— se volvió la forma estándar de resumir un historial.
Cómo se usa hoyNo hay un solo modelo en el mundo
Cada país organiza la información de forma distinta. En algunos predominan agencias privadas; en otros, el banco central administra registros públicos. En Uruguay, por ejemplo, el Banco Central del Uruguay mantiene una Central de Riesgos Crediticios con información sobre los endeudamientos registrados en el sistema financiero. En muchos países europeos conviven registros públicos y burós privados.
Lo que sí es común es el principio que consolidó la ley de 1970: la persona tiene derecho a saber qué dicen sus registros y a pedir que se corrijan los errores. Consultar el propio historial por los canales oficiales del organismo correspondiente es la forma más segura de conocerlo.
Fuentes consultadas
- Lauer, Josh. Creditworthy: A History of Consumer Surveillance and Financial Identity in America. Columbia University Press, 2017.
- Fair Credit Reporting Act, 15 U.S.C. § 1681 y ss. (1970). Comisión Federal de Comercio de EE. UU., texto consolidado.
- Fair Isaac Corporation. Historia corporativa publicada en su sitio institucional (fundación en 1956; puntaje de uso general en 1989).
- Equifax Inc. Historia corporativa publicada en su sitio institucional (Retail Credit Company, Atlanta, 1899).
- Banco Central del Uruguay. Información pública sobre la Central de Riesgos Crediticios, bcu.gub.uy.